CALU RIVERO USURPÓ LA ANTORCHA OLÍMPICA POR SÓLO 200 METROS PARA ARMAR UN CIRCO MEDIÁTICO ORQUESTADO POR EL DIARIO ‘LA NACIÓN’

Screen Shot 2016-07-01 at 14.11.05

Creo que va llegando el momento que nos tomemos en serio a Calu Rivero como síntoma de la enfermedad de una época en la que los social media parecemos imponer agenda y los titulares (generalmente, encorsetados en el limitado espacio de un tweet) parecen definir la realidad. Este, gracias a Dios (excepto por Chile) no es mi caso lo que me permite analizarlo con cierta objetividad.

Screen Shot 2016-07-01 at 13.42.37

Ayer por la noche estaba en la clínica con mi mamá y mi cuenta de twitter empezaba a calentarse con muchos lectores que pedían mi reacción frente a ‘la atrocidad perpetrada contra la dignidad, ahora de un Pueblo’ al designar a Calu Rivero portadora, ni mas ni menos que de la Antorcha Olimpica. La intuición me pidiò mesura en primer lugar porque cuanto se puede putear a la Rivero por ser ese combo tan favorecido en estas tierras de inútil y puta. Sin embargo, hay un hecho insoslayable y es que esto no ocurrió en Rio de Janeiro en la apertura de los Juegos sino en Foz de Iguazú por lo que el titular de La Nación de que esta muchacha había sido elegida por el Comité Olímpico Argentino para llevar la antorcha sonaba un poco extemporánea. Como en Hamlet, algo olía a podrido en Dinamarca. No tardó demasiado el Presidente del Comité Olímpico Argentino, Gerardo Werthein en poner las cosas en su lugar. Calu Rivero no era la elegida para llevar la antorcha Olimpica sino que el mismísimo Presidente no sabía, a ciencia cierta, quién habia tomado esa decision. En otras palabras, la antorcha habia sido usurpada de las manos de la institucion durante esos doscientos metros para armar un show mediatico que tuvo al diario La Nación como principal soporte.  En un comunicado en Twitter, el Comité Olímpico argentino fue puesto en la incómoda situación de tener que aclarar  que era el deportista Sebastian Crismanich y no Calu Rivero el elegido para llegar la antorcha en la ceremonia inaugural. En otras palabras, Calu Rivero mintió al twittear su estado de orgullo y emoción por ‘el honor recibido’ y especuló, una vez más, con la confusión que genera un titular en las redes sociales. Pero esta muchacha, por si sola, no tiene la potencia para generar esta noticia. Ni aun cuando, como nos tiene acostumbrados, la noticia tiene que ver con la ofensa del publico receptor.

Screen Shot 2016-07-01 at 13.18.51

Como vengo diciendo, la culpa no es del chancho sino del que le da de comer ya que el twitt de Calu Rivero no tiene, por sí mismo, el peso suficiente como para generar esta polémica. En realidad, esto nos obliga a poner la lupa en el modo en el que los medios, supuestamente serios, de comunicación argentinos, vienen construyendo la noticia a partir de twitts. Este es el final del periodismo y el comienzo del amiguismo selectivo. Es como si la noticia ya no dependiera de la realidad sino del curador que decide levantar este tweet y aquel no. El diario La Nación ha llegado a entrevistar en su redacción a Calu Rivero en aquel célebre monólogo de la ‘brillantina’. Hay algo perverso en el modo en el que se levanta a alguien que, bajo ningún concepto, debería ser levantado. Pero el diario La Nación pareciera estar mostrando músculo mediático al hacerlo.

Quiero ser claro en esto, el problema no radica en el tweet siempre desesperado y mentiroso de Rivero (quien, obviamente, se hizo de la antorcha por solo doscientos metros en un acto desesperado para acaparar la atención) sino en el diario La Nación que levantó el tweet de la Rivero y lo transformó en ‘noticia’. Cabe preguntarse si alguien la está empujando a hacer estas cosas para luego generar la noticia en La Nación. Bajo el titulo de ‘Calu Rivero: la Argentina elegida para llevar la antorcha Olímpica’, el articulo en dicho medio cita a la ‘modelo’ en el primer parrafo diciendo: ‘Hoy voy a tener un honor inmenso, algo que nunca imagine que me iba a pasar’. Y continua el articulo ediciendo: ‘Así, con misterio, Calu Rivero daba algunas pistas de lo que sucederia unas horas mas tarde: invitada por el Comite Olimpico, la actriz represento a Argentina llevando la antorcha que dara inicios a los Juegos de Rio de Janeiro 2016’. Como vuelve La Nacion de esto tras la desmentida de Werthein. A alguien le importa? Y si a nadie le importa, allí radica el problema.

Screen Shot 2016-07-01 at 13.43.00

El mundo de los social media es el mundo en el que la confusión y la mentira son transformadas en realidad. Si los medios de comunicación tradicionales usan a los social media como fuente de información, desde ya, vamos mal. Si, para colmo, el sujeto de esa información es una modelo, sin profesión conocida, es peor. El tema de este anuncio es la mentira tanto de La Nación como de alguien que le ‘hizo el favor’ a Calu y le permitió avanzar con la mentira aun mas y comprometer no solo al Comite Olimpico Argentino sino tambien al buen nombre y honor de nuestros atletas que salieron en masa a manifestar su estupor frente a la designacion de una persona que, hace solo un par de semanas, tuvo que salir aclarar que no es anoréxica tras posar en fotos en donde sus huesos y falta de músculos son remarcados como signos de belleza.

Pero que nos enseña esto? Yo creo que dos cosas. En primer lugar, que en este pais se ha institucionalizado la mentira, inclusive, como valor. Que La Nación no haya ya salido a pedir disculpas al Comité Olimpico Argentino por la construcción de la noticia (no chequeada) en la que involucra el buen nombre de la institución y los atletas es grave. En segundo lugar, la falta de respeto por el esfuerzo de aquellos atletas que llevan la fortaleza de sus cuerpos al extremo en pos de la victoria para el país mientras esta muchacha promueve los valores de la anorexia, shockea. Quién se hace cargo de la desmotivación de nuestros atletas a una semana del comienzo de las Olimpiadas?  Estamos muy pero muy enfermos. J A T

MI CAÑECHAT EXPRESS CON EL ARTISTA CUYO MURAL FUE TAPADO POR LA INTERVENCIOÓN DE MILO LOCKETT EN LA PLATA

loveartnotpeople