Montoro acusa a Cataluña y a la Comunidad Valenciana de absorber casi la mitad de la desviación del déficit

El déficit público cerró el año pasado en el 5,18% del PIB, casi un punto por encima del objetivo pactado con Bruselas. Montoro acusa a Cataluña y a la Comunidad Valenciana de absorber casi la mitad de la desviación del déficit registrado por las Comunidades Autónomas

España cerró el año 2015 con un déficit público de 55.755 millones de euros, equivalente al 5,16% del PIB, según ha anunciado este jueves el ministro de Hacienda y Administraciones Públicas en funciones, Cristóbal Montoro, quien ha responsabilizado “principalmente” a las comunidades autónomas del desvío en casi un punto del objetivo del 4,2% fijado por Bruselas que supone más de 10.650 millones de euros.

El déficit conjunto de las administraciones públicas se situó en el 5,16% del PIB al cierre de 2015, lo que supone alrededor de un punto porcentual más que el objetivo comprometido con Bruselas, que era del 4,2%.

Esta cifra equivale a unos 10.000 millones de euros de gasto adicionales y obligará a realizar un ajuste de unos 24.000 millones de euros a lo largo de 2016 para poder cumplir con el objetivo del 2,8% previsto para este año, todo ello en un contexto de incertidumbre política.

La desviación es consecuencia del incumplimiento por parte de las comunidades autónomas, que partían de un objetivo de déficit del 0,7% y que finalmente han cerrado el ejercicio en el 1,66% del PIB. Además, la Seguridad Social ha registrado un déficit del 1,26% en 2015, siete décimas por encima del 0,6% previsto.

Estas desviaciones solo han sido en parte compensadas por el cumplimiento por parte del Estado, que registró un déficit del 2,7%, frente al 2,9% comprometido, y por los ayuntamientos, que alcanzaron un superávit del 0,44%, frente al equilibrio previsto.

 El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, ha señalado en rueda de prensa quese trata de “una nueva reducción del déficit” respecto a 2014, pero ha lamentado que es “insuficiente” para cumplir con los compromisos adquiridos con Bruselas.

El dato definitivo de déficit público se conoce después de que Bruselas remitiera el pasado 9 de marzo una recomendación autónoma fiscal, en la que ya ponía el acento en el incumplimiento por parte de las comunidades autónomas.

Desde Bruselas se ha instado al Gobierno a que aplique las medidas previstas en la Ley de Estabilidad Presupuestaria en el caso de incumplimiento de los compromisos de estabilidad fiscal por parte de las regiones.

Montoro acusa a Cataluña y Valencia de la desviación

Montoro, ha exigido a la Generalitat tanto catalana como valenciana que sean “más rigurosas” en el gasto y más eficaces con el uso de los recursos públicos puesto que entre ambas absorben casi la mitad de la desviación del déficit público registrado por las CCAA el año pasado.

Montoro ha admitido que emplea un tono crítico con Cataluña porque es el que emplea desde hace tiempo porque el Ejecutivo catalán “se dedicó el año pasado a convocar o no elecciones”. “Así se trabaja muy mal”, ha dicho. Con respecto a la Comunidad Valenciana, ha esperado que su gobierno de coalición no sea referente para formar gobierno en España en lo referente “a la corrección del déficit”, en alusión al ‘gobierno a la valenciana’ por el que apuesta Podemos en su negociación con el PSOE.

El  ministro ha criticado en general el trabajo de los nuevos gobiernos autonómicos surgidos de las elecciones del año pasado, “gobiernos de consenso que parece que no sirven más que para hacer anuncios de gasto, eso es perjudicar a la recuperación económica”. Les ha exigido a todos un compromiso público con el cumplimiento de los objetivos de estabilidad. “Cuando están conmigo, es a lo que se comprometen”, ha apuntado.

La Seguridad Social duplica el objetivo de déficit

Montoro ha reconocido también que la Seguridad Social ha duplicado su objetivo de déficit (cerró en el 1,26% del PIB, frente al objetivo 0,6%), pero que su desvío se podría haber compensado gracias a los resultados de la Administración Central -que, según el ministro en funciones ha “cumplido sobradamente” al cerrar con un déficit del 2,76% frente a su objetivo del 2,9%- y al superávit de las corporaciones locales, que fue del 0,44% del PIB (inferior al 0,57% de 2014 y superior al equilibrio estimado).

El ministro de Hacienda en funciones ha defendido, no obstante, que el déficit de la Seguridad Social procede de la necesidad de financiar las pensiones. “Nosotros no congelamos las pensiones. Y si (el gasto en pensiones) está creciendo al 3%, hay que decirlo también a la sociedad. Y si hay que financiar el incremento de las pensiones de otra forma, hagámoslo”, ha defendido Montoro, para quien este es un debate que deben hacer todas las fuerzas políticas ya que “las cotizaciones no son suficientes”.

Según los datos proporcionados por el Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas, los ingresos por cotizaciones aumentaron un 1,75% en 2015 (132.333 millones de euros) respecto al año anterior, lejos del 6,8% presupuestado pese al aumento del empleo. Esta circunstancia se puede explicar en buena parte -según denuncian los sindicatos- por la política de bonificaciones para contratar desplegada por el Ejecutivo, por la precariedad del empleo creado y por la devaluación salarial fruto de la reforma laboral del Gobierno del PP.

Defensa del impacto de la reforma fiscal

Según Hacienda, el efecto de la reforma fiscal es una reducción de ingresos por IRPF y Sociedades de 7.867 millones de euros en el periodo acumulado 2015-2016, un incremento del PIB de 0,36 puntos y un aumento del empleo de 0,6 puntos. “¿Si no hubieramos bajado impuestos habríamos tenido esa recaudación tributaria, ese crecimiento y ese empleo? Mi respuesta es ‘no’”, ha defendido Montoro.

Los datos publicados por el Ministerio señalan una subida de los ingresos tributarios totales del 4% respecto al año anterior. No obstante, también reflejan una caída de la recaudación por IRPF del 0,4% respecto a 2014, hasta los 72.346 millones de euros, algo a lo que Montoro ha restado importancia por dos motivos: apenas se ha perdido recaudación y la liquidación se encuentra en niveles similares a los de 2007.

El ministro de Hacienda en funciones sí que ha admitido que aún queda camino por recorrer en el caso de del Impuesto de Sociedades, que alcanzó los 20.649 millones de euros, un 10,3% más que en 2014, pero que está lejos de los 44.823 millones recaudados en 2007.

Mientras, el secretario de Estado de Hacienda en funciones, Miguel Ferre, ha destacado el aumento de la recaudación por IVA, que creció un 7,4%, gracias -en su opinión- a la buena marcha de la demanda doméstica y del consumo por la mayor liquidez que tienen los hogares gracias a la rebaja del IRPF.

Los gastos totales, mientras, aumentaron un 0,45% respecto al año anterior, hasta los 468.056 millones de euros. Del total, el 40% correspondió a la partida de ‘gasto en protección social’.

Bruselas muestra su gran sorpresa y pide al Gobierno que reaccione

Además, el ministro ha querido destacar que parte de la desviación también es fruto de partidas one-off, (de una sola ejecución, en la jerga contable), en las que se incluyen “el incremento de la inversión pública motivado por la reclasificación de determinados contratos de colaboración público-privada”, como los más de 1.500 millones de euros procedentes de Cataluña y Zaragoza.

Parte del desvío, ha dicho Montoro, se debe al gasto derivado del tratamiento a más de 50.000 enfermos de hepatitis C, que fue de 1.090 millones. Según Hacienda, “si se descuentan estas operaciones, el déficit se reduciría hasta el 4,8%”, una cifra también superior al objetivo para 2015, pero en línea con la última previsión del Ejecutivo comunitario.

Precisamente, el vicepresidente de la Comisión Europea (CE) para el Euro, Valdis Dombrovskis, ha expresado su “gran sorpresa” por la cifra y ha pedido al Gobierno “reaccione” para corregirlo. “Ha sido una gran sorpresa para la Comisión porque en las previsiones de invierno se previó el 4,8%, que ya estaba sustancialmente por encima del objetivo, y vemos que la cifra real es todavía mayor”, ha dicho tras participar en París en un seminario internacional del G20 sobre la arquitectura financiera, informa Efe.

En ese foro estuvo también el titular español de Economía en funciones, Luis de Guindos, con quien Dombrovskis dijo haber tenido una breve reunión para discutir esas cifras y los planes del Ejecutivo español. El vicepresidente de la Comisión Europea ha recordado que el Ejecutivo comunitario ya había advertido a España que se necesitaba un control presupuestario “más estricto”. “Es importante que el Gobierno reaccione y que siga las recomendaciones“, ha añadido ante la prensa.

Mientras, el comisario de Asuntos Económicos y Monetarios, Pierre Moscovici, ha asegurado que el dato “confirma las preocupaciones de la Comisión sobre la trayectoria presupuestaria” de España y ha apuntado que el Ejecutivo comunitario evaluará formalmente la cifra en mayo, después de conocer los datos validados por la oficina europea de estadística, Eurostat, según Europa Press.

El Gobierno dijo que cumpliría, pero rectificó

El Gobierno mantuvo hasta el pasado día 11 de febrero que cumpliría con el objetivo déficit gracias, fundamentalmente, a la recuperación económica -y por consiguiente al incremento de la recaudación fiscal-. Incluso después de concentrar en 2015 toda la bajada de impuestos prevista en la reforma fiscal para dos años, el Ejecutivo insistía en que España iba a cumplir. Sin embargo, el pasado 15 de octubre el Ejecutivo notificó a Bruselas que no lo haría y anticipaba que cerraría el año con un déficit del 4,4% (un desvío de dos décimas).

La Comisión Europea ha alertado en numerosas ocasiones al Gobierno el riesgo de incumplir con el déficit. En octubre de 2015 estimó que España cerraría el año con un 4,5%, cifra que elevó al 4,8% en el mes de noviembre. Aún entonces el Ejecutivo negaba de forma tajante un incumplimiento de los compromisos adquiridos y rechazaba la necesidad de hacer nuevos recortes ante el aviso de Bruselas.

El discurso cambió el pasado 11 de febrero, cuando el presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, adelantó que el déficit de 2015 se había situado en el 4,5% del PIB.

El incumplimiento del déficit por parte de España

De esta forma, y teniendo en cuenta el cambio del cálculo del Producto Interior Bruto y la mayor flexibilidad concedida por Bruselas, España vuelve a incumplir con sus compromisos con Bruselas, lo que le puede acarrear incluso sanciones económicas.

En 2012 el país acabó con un déficit de 108.903 millones, el 10,3% del PIB (en concreto 10,32%). Según Eurostat, entonces, sin contar las ayudas a la banca el déficit de España se situó en el 6,7% (6,69% en concreto), que equivalen a 70.614 millones de euros. Estadística cuantifica las ayudas al sistema financiero en 38.289 millones, el 3,6% del PIB (en concreto el 3,63%). El país no cumplió con el objetivo fijado en julio de 2012 pese a que entonces Bruselas dio aire a España y le permitió cerrar el año con un déficit del 6,3%, sin ayudas bancarias.

En 2013, el déficit español se situó en el 6,3% sin contar las ayudas a la banca, por debajo del 6,5% comprometido con Bruselas antes de la revisión del cálculo del PIB, por el cambio del cálculo del PIB. El déficit total (incluyendo las ayudas a la banca) fue del 6,8%. Sin la revisión del PIB, España había cerrado el año 2013 una décima por encima de lo comprometido con sus socios, en el 6,6%.

En 2014, España cerró con un déficit público del 5,8% de su Producto Interior Bruto (PIB), excluida la ayuda pública a la banca. Ese porcentaje se eleva hasta el 5,9% si se incluyen dichas ayudas. Esto supone que el país cumplió con el objetivo marcado por Bruselas para ese año y que era del 5,8% sin contar las ayudas bancarias.

Valencia Noticias