SIN SIQUIERA QUERERLO, POLA OLAIXARAC NOS CUENTA DE QUÉ SE TRATA LA LÍNEA QUE QUIERE BAJAR EL GOBIERNO EN MATERIA CULTURAL

1440428312_pola33

Leopoldo Brizuela me habia hablado bastante negativamente de Pola Olaixarac pero nunca le habia prestado atencion hasta que el inefablemente acomodaticio Santi Siri retweeteo un link a una suerte de Podcast de BBC Mundo en el que la Olaixarac habla e intenta anatomizar los primeros seis meses del Gobierno de Macri desde el punto de vista de la cultura.

Su tesis, por llamarlo de alguna manera, es que la cultura de Macri gira entorno de una desacralizacion de los simbolos. Si bien no hay que ser muy inteligente para darse cuenta de esto, el planteo de Olaixarac es una aporte, desde el punto de vista, que decide vincular este iconoclasmo macrista con las dos exposiciones de artes visuales de mayor relevancia en estos primeros seis meses. Al hacerlo, pone luz sobre la coincidencia que pareciera existir entre ese desrespeto por los simbolos macristas (por ejemplo, Antonia o su perro sentado en el sillon de Rivadavia) y las muestras del Museo Nacional de Bellas Artes (Roberto Plate) y la Menesunda en el Museo de Arte Moderno de la Ciudad de Buenos Aires. Desafortunadamente, su analisis se queda en esa mera enunciacion y lo que escribe con una mano parece ser borrado con el coro al enunciar una suerte de justificacion de los dichos de Loperfido como otro capitulo en ese intento de relativizar los simbolos del pasado. Para Olaixarac, el numero de desaparecidos seria un simbolo y no un dato de la realidad, por mas tentativo que fuere.

Si bien el articulo es una suerte de perfil del Macrismo como una suerte de liberalismo cultural fundado en ‘la buena onda’ atraves de la manipulacion de los simbolos, todo esto, segun Olaixarac, viene de la mano de un revival de los sesentas como movimiento cultural. La escritora tiene la suficiente integridad intelectual para recordar que el Cine de la Liberacion (La Horas de los Hornos, por ejemplo) planteaba una posicion opuesta a la del Instituto Di Tella a la que veia como funcional a los objetivos de ‘lavado de cerebro a traves de una proliferacion de la alegria y lo festivo’. El concepto de happening no es sino una version cool de la logica de la ‘buena onda’ transformada en hecho artistico.

Es aqui en donde el oyente informado tiene que dar un paso atras y poner sus palabras en contexto. Las mismas no estan dichas hacia adentro del pais sino, ni mas ni menos que en la BBC y lo que parece ser un analisis puede reveler una politica de estado orientada hacia una utilizacion anticuarista de los sesenta como revival o, en otras palabras, legitimizar la estetica de la banalidad desde el punto de vista del supuesto prestigio institucional que el Di Tella plantearia como antecedente. Es desde este punto de vista que uno puede comenzar a preguntarse si las palabras de Loperfido y las de la mismisima Olaixarac son parte de un diseño de politica cultural al mas alto nivel del gobierno. J A T

loveartnotpeople