Luce una melena perfecta con la plancha de pelo de Karmin Hair Tools

Luce una melena perfecta con la plancha de pelo de Karmin Hair Tools

¿Te imaginas poder lucir una melena perfecta sin mucho esfuerzo? La plancha de pelo es una forma eficaz y cómoda de moldear nuestro cabello y conseguir un acabado de salón de belleza profesional.

El mercado nos ofrece una gran variedad de planchas de pelo con distintas modalidades, formas y acabados para conseguir una melena diez. Y la que mejor os recomendamos es la versión de Karmin Hair Tools, que además de moldear el cabello lo protege del calor. Esta plancha de cabello está compuesta por planchas de cerámica 100% puras, consiguiendo alisar el cabello y dejarlo más brillante que nunca. Su innovador sistema permite deslizar la plancha por el cabello protegiéndolo del calor al mismo tiempo. Además, presenta varios niveles de temperatura para mayor acción sobre el cabello. Esta plancha de Karmin Hair Tools está indicada para todo tipo de cabellos, ya que gracias a su innovadora tecnología protege las cutículas y fibras capilares a la perfección.

melena_plancha_de_pelo_karmin_hair_toolsDe diseño ergonómico y disponible en distintos colores, esta plancha de pelo de Karmin Hair Tools se calienta en tan sólo 30 segundos y permite domar a todo tipo de cabellos. Otra de las funcionalidades de esta plancha de cabello es que tiene un apagado automático de 60 minutos, cosa que la convierte en el producto ideal si estamos en casa. No importa el acabado deseado en nuestro cabello: con tan solo una pasada obtendremos una melena lisa u ondulada, brillante y suave como nunca.

melena_plancha_de_pelo_karmin_hair_toolsLucir una melena brillante, sedosa y a nuestro gusto no es nada complicado si optamos por una plancha capilar como la de Karmin Hair Tools. Con sus ajustes de calor por niveles, podemos regular la temperatura del producto.

¿A qué esperas para hacerte con esta plancha de Karmin Hair Tools y lucir un cabello radiante?

Imágenes: karmin hair tools, she knows, 360 beauty

El contenido de este post Luce una melena perfecta con la plancha de pelo de Karmin Hair Tools es propiedad de Nosotras.

Nosotras

LITERATURA Y KIRCHNERISMO: LA GRAN PARADOJA DEL GOLDEN BOY. SOBRE ‘HISTORIA DEL LLANTO’, ‘HISTORIA DEL PELO’ E ‘HISTORIA DEL DINERO’ DE ALANS PAULS

alan-pauls1

ESTE TEXTO HA SIDO ESCRITO POR HERNÁN VANOLI

El consumo

Lo primero que hay que aclarar antes de pensar en la trilogía de Alan Pauls es que estamos frente a un autor de calidad internacional. ¿Qué significa esto? ¿Hablamos de World Fiction, ese género chirle y medianamente problematizador, con una ambición estética moderada y una ambición política que oscila entre el progresismo sonso de Paul Auster y el cinismo liberal de Emanuel Carrere? Sí, hablamos de la World Fiction como un piso: algo que, desde sus condiciones de enunciación, se imagina opuesto al proyecto micropolítico de una literatura enfrascada en tradiciones nacionales que nunca ambicionan tensionar el discurso de la Cultura, hoy más global que nunca, a través de una mínima interferencia en la imaginación pública. La World Fiction en la que se inscribe la novelística de Pauls, el reino donde Haruki Murakami gobierna montado al dragón melancólico de la buena conciencia, es inaccesible para el noventa por ciento de los autores argentinos. En muchos casos por limitaciones del ambiente intelectual; en otros, simplemente, porque se escribe mal.

Desde los protocolos de consumo y de lectura que demanda, la novelística de Alan posee una ambición de la que carecen sus contemporáneos, y en especial sus compañeros generacionales. Alan no se hace el gracioso, no puede ser gracioso. Alan piensa mientras escribe y leerlo puede ser una experiencia sensible del pensamiento. Aunque a sus historias les cuelguen las hilachas por varias partes, hay que agradecerle a Alan su vocación internacional, industrial, y al mismo tiempo antimoderna.

El talento

Alan es el más talentoso del clan Pauls, acaso los Kennedy de la farándula argentina. Hablar de literatura también es hablar de singularidades: el talento de Alan brilla más allá de que Alan haya tenido todo a favor para cultivarlo primero y explotarlo, exportarlo después. Es un plus. Biografía intelectual comprimida: el pequeño Alan estudió en el Liceo Francés, una institución de elite, que lo preparó para su oficio adolescente de traductor, y también lo preparó, junto con el capital cultural heredado, para la carrera de letras, donde Alan, tesonero y lúcido, logró descollar. Tras estudiar letras, Alan escribió un par ensayos lúcidos y formidables sobre dos escritores casi antitéticos en la tradición literaria argentina –Borges y Manuel Puig-, pero declinó la carrera académica, quizás por considerarla demasiado plebeya.

Alan quería un destino más grande, un destino de creador, y no esa singular mezcla entre burócrata, científico rumano y loro repetidor que caracteriza a aquellos que consagran su vida a la investigación en humanidades. Es difícil ser un paria en una familia de artistas. Sus hermanos, todos rubios y poseedores de diferentes ángulos de una belleza rubia, una belleza Kennedy, son histriónicos y poseen una mirada soñadora. Pero Alan es analítico, disecciona a las palabras con la fidelidad de un microscopio alemán, para recomponerlas con la música sosegada de la gran tradición literaria de occidente. Alan nació para escribir: su trilogía (Historia del llanto, Historia del pelo, Historia del dinero) nos lo deja claro a fuerza de repeticiones y articulaciones que actualizan de una manera sorprendentemente productiva la herencia de Juan José Saer.

El volantazo

Alan es un escritor que hizo todo el camino. Desde lejos, pareciera que Alan siempre hizo lo que tenía que hacer: un aristócrata de la belleza y del buen gusto con una moral pequeño burguesa del trabajo y el ascetismo en la autosuperación, que se drogó cuando tenía que drogarse y siguió como un discípulo abnegado a Ricardo Piglia o a Fogwill cuando tuvo que seguirlos, que negoció el premio Herralde de novela, que pasó de repudiar las escrituras autobiográficas a mashupearlas sin vergüenza. Y se lo agradecemos; quizás no por la trilogía entera, pero sí por su Historia del dinero. La gran novela de Alan.

Es que cuando parecía condenado a ser un escritor teórico, un divagador del lenguaje con dos o tres lecturas imaginativas de esa gran usina de pensamiento enclenque que es la tradición francesa, un artesano de los 500 ejemplares impresos, 300 vendidos con suerte, Alan pegó el volantazo. El batacazo. Entonces El Pasado es la verdadera ruptura en la obra de Alan Pauls, aunque esa torsión podía leerse, tímida, en Wasabi. El Pasado es un triunfo de la experiencia generacional por sobre la experiencia literaria; una superación de las “escrituras del yo”, una etnografía sentimental de la clase media de izquierda liberal progresista derrotada por el fantasma de un modo de acumulación imposible.

El Pasado funcionaría como el testimonio de la derrota de aquellos que, pertenecientes a la generación sándwich, nacidos entre los sesentas y principios de los setentas, nunca pudieron ser contemporáneos a su tiempo. Aquellos que llegaron demasiado jóvenes a la lucha armada, demasiado serviles y asustados a la primavera democrática, demasiado moralistas al menemismo, demasiado liberales al kirchnerismo, demasiado viejos a Internet. Aquellos que, desde jóvenes y a contrapelo de la liberación sexual como mandato, optaron por una economía amorosa doméstica que caducó cuando rondaron los cuarenta años, y al mirarse las manos sólo encontraron los últimos rastros de la arena de una historia que, como el más barato de los minerales, se les había escapado entre los dedos.

Por eso El Pasado pegó en un doble sentido: como presagio de las navidades futuras para los jóvenes herederos directos de la impotencia de la generación sándwich, replegados en lo privado tras el momento instituyente de 2001, y como bálsamo identificatorio para los otros. Más allá de su historia del arte para dummies y las diez millones de digresiones aletargantes.

La trilogía

Transitado con éxito el nervio generacional, la opción de Alan es simple: mantenerlo. Pero, esta vez, acercándose a la experiencia de los setentas de una manera oblicua, epigonal, donde el tiempo aparece fuera de quicio. La desaparecidología es un commodity para el escritor bienpensante pacman que desea traducciones. En la Trilogía de Alan, todas las menciones a las organizaciones armadas y al terrorismo de estado se cifran en los conceptos de tragedia y de horror tal como los construye la fraseología oficial, desde el Nunca Más hasta el discurso curatorial que acompaña el fantasmático y recuperado predio de la ESMA, actual espacio cultural. Esa formación discursiva, sin embargo, es corroída por una mirada centrada en la frontera exacta entre lo íntimo y lo privado, donde el nombre de los padres, la vida de los mayores, la herencia que es también una deuda que nunca se contrae y es imposible de pagar, queda enfrascada en un vaho de misterio que es el tamiz a través del cual se observa el devenir de la historia. Una historia mineralizada.

Tiempo fuera de quicio. Las tres novelas se construyen a través del procedimiento de un fast forward y un rewind, ejecutados con virtuosismo narrativo, a la cinta de video borroneada que es una biografía imposible de narrar. Infancia y preadolescencia en la Historia del llanto, adolescencia y adultez juvenil en la Historia del Pelo, infancia y adultez en la Historia del dinero. La progresión no es lineal y el procedimiento permite ese ir y venir donde los elementos centrales de cada novela, a saber, el dolor y la creencia como modos de ser del cuerpo (del llanto a la náusea), el look y la adaptación como formas zombies (del pelo al fetichismo), la imposibilidad de los intercambios como estado de agregación del espíritu (del dinero al porno), se contraen y se expanden al ritmo de una cadencia narrativa que puede permitirse la ironía tenue pero no el sarcasmo, y casi nunca la iluminación.

Náusea como punto extremo del dolor, fetichismo político como paroxismo de la moda, porno como lenguaje oculto del dinero. Los setentas como velo de fondo, encastrados en la banalidad de las vidas privadas de una clase media alta en decadencia, de refinado capital cultural. Tal es el masterplan de la trilogía.

La sociología

Se ha dicho que las tres novelas son “las más sociológicas” de Pauls. También se ha dicho que lo que se plantea es una contrasociología, una indagación en la singularidad que enmascaran tanto la estadística como las narraciones etnográficas. Ambas ideas son banales y simplificadoras: en todo caso, tal indagación se debería haber jugado en el plano del lenguaje, en la forma de contar, en la lucha que se despliega entre los idiolectos sociales y el lenguaje del poder, que es el lenguaje del consumo –el de la política es un lenguaje de una enceguecedora opacidad, como el del dinero. Esa no es la propuesta de Pauls, que más bien se propone como un antropólogo del tiempo; en los mejores momentos un antropólogo de la dimensión fantasmática del dinero al impregnarse en ciertas prácticas sociales.

La posición con respecto a la sociología, a la etnografía, a la representación realista de tipos sociales más o menos subterráneos, la singularización de los tipos ideales, aparece de manera intermitente. Es la misma relación que las novelas mantienen con lo verosímil: zigzagueante y esquiva. La trilogía se mantiene en un lugar intersticial, quizás más complejo y desafiante que la representación realista, el formalismo objetivista o el procedimentalismo autocomplaciente y metaliterario.

Quizás, mirada desde otro lado, la propuesta sea bonapartista. Desde escenas sobrecogedoras como el viaje en taxi junto al padre desde Mar del Plata a Villa Gesell, o las sesiones de cine debate presentes en la Historia del Dinero, a pastiches mal confeccionados que quiebran el relato, lo berretean, como el juicio millonario de un personaje a un fabricante de chicles que pierden en sabor, o el encuentro entre un hijo de exiliados reconvertido en dealer de poca monta con un peluquero paraguayo en un boliche de cumbia en la Historia del Pelo. Hay, en esa irregularidad, en esas costuras sobreexpuestas, una falla que bien mirada podría ser el mayor acierto estético y sociológico de las novelas. Como una película porno donde el protagonista fuera el viagra que consumen sus actores.

Los groupies

Otra lectura a la Historia del llanto: la tragedia de un antigroupie. Mientras el groupie se sostiene en una identificación colectiva con el héroe, el antigroupie tiene una identificación solitaria con la época, que lo deja afuera. El antigroupie, asedidado por la figura del padre, repudia los momentos en que la industria cultural deviene política, se niega a procesarla porque la sabe mediada por la ficción. No puede llorar frente a un televisor, por más que el entorno se lo reclame, por más que Salvador Allende se haya pegado un tiro en la boca. La intensidad sólo se desarrolla en relación a una serie de bienes de consumo cultural legítimos. En la política, el neo-Rímini es un militante de la distancia: los dos encuentros, con el cantautor comprometido tan similar a Piero, con el militante guerrillero que se disfraza de milico para luego secuestrar a Aramburu, están mediados por la náusea. Hay algo demasiado real en esas figuras, y demasiado artificioso, que lo repugna. Ambos son demasiado falsos y reales a la vez, les falta el tamiz de la ficción. Si el pop podía ser leído como la repetición traumada de una falla en el relato de la industria cultural, y si el kitsch es su deriva socarrona y adaptativa, la Historia del llanto podría ser leída como una novela sobre lo indie. Sobre su ocaso.

Los paraguayos

El pelo es zombie. Nos crece demasiado cerca del cerebro, cuelga, está muerto pero puede mutar como si estuviera vivo, reclama cuidados y es en gran medida ingobernable: el pelo está por fuera del pacto social, o en su frontera. Para que la inserción social funcione, necesita ser gobernado. La relación con un peluquero paraguayo que funciona como primer plot point en la Historia del Pelo, tras unas ochenta páginas de aburrimiento y sensiblería, dispara una homología: el pelo y los pobres, los inmigrantes, Paraguay, aquellos que están en una situación liminar con respecto al sistema de prácticas de un capitalismo “en serio”.

De la imposibilidad de sintonizar con la época la metáfora del pelo se desliza, subrepticiamente, a una imposibilidad de sintonizar con lo popular. Celso, el peluquero paraguayo que corta en peluquerías chetas, es un personaje imposible (¿durante cuántos minutos de su vida interactuó Alan con un paraguayo?), pero ese trazo grueso, esa falla, anuda una historia de malentendidos entre el esteta, el hijo de exiliados –hermano pobre sin salario estatal del hijo de desaparecidos- y la historia política. El paraguayo termina robando la peluca que Norma Arrostito usó durante el secuestro de Aramburu, pero no la puede vender. ¿Una lectura sobre la retórica militante en relación a las políticas sociales? ¿Sobre la militancia setentista en relación a la conciencia popular? La Historia del pelo como una novela sobre la banalidad del progresismo frente a la construcción del “pobre”.

El trabajo

La diferencia entre la Historia del dinero y sus antecesoras en la trilogía es radical. En primer lugar, porque la novela ensaya una precisa tipología de las relaciones cotidianas con la dimensión fantasmática del dinero en el seno de la clase media argentina. Una historia del fetichismo y de la locura: cambios de moneda, ahorros imposibles, timba, mesas de dinero, especulación financiera –un pecado que, en Argentina, merecería una saga de Fantasy– , préstamos y deudas inconmensurables en un país donde el equivalente general es más general para unos que para otros, en un permanente ciclo de inflación y devaluaciones en favor de los ricos.

No hay casi espacio para el tiempo económico fuera de quicio de 2001 y la caída del neoliberalismo. Alan no habla de blindaje, endeudamiento, ni clubes del trueque. Tampoco aparecen demasiado las monedas paralelas que todos supimos acuñar. Quizás, hoy, sea muy difícil encontrar un lenguaje para hablar de esa época. Quizás Alan estaba en Europa. Su generación, su estamento, parecen haber vivido 2001 desde un satélite: la historia les había hecho uno de sus amagues, otra vez. Pero a pesar de estas limitaciones, que una novela hable del dinero sigue siendo un hecho remarcable, y remarcablemente ausente en el panorama de la literatura contemporánea. En el Corán no hay camellos, pero Alá está en todas partes.

Es que quizás, y más allá de su hincapié sobre la imposibilidad del intercambio monetario, especialmente aguda en un capitalismo rapaz y aventurero con momentos de salvajismo africano, la Historia del Dinero sea, en ese plano abstracto que Alan se propone surfear con su Fast-Rew, una Historia del Trabajo. De la ausencia del trabajo, del trabajo como farsa, del trabajo posfordista fuera de quicio. La verdadera farsa, el intercambio imposible en la novela de Alan es la ecuación Trabajo – Capital. La ecuación Renta – Trabajo. ¿Quién trabaja en la Historia del Dinero? No trabaja nadie. ¿Radiografía de una clase parasitaria, además construida en base a premisas imposibles? ¿Mensaje desde el futuro? ¿Reflexión sobre el lugar del consumo en el capitalismo de servicios? Quizás todas las cosas a la vez. El Trabajo son los padres, parece decir Alan. El dinero se hereda, y por eso el dinero es la forma más potente que el ser tiene para manifestarse. Lo verdaderamente porno es el lujo.

La paradoja

Recapitulemos: el indie, la política con los pobres, el dinero. La desesperación, los malentendidos, la muerte del padre, la fiebre de dólares. El uso instrumental y a la vez genuino de unos setentas que nunca se terminaron de vivir. La nostalgia por algo que no sucedió. El deseo de proyección internacional, la vocación industrial con hilachas colgantes. La estética anticuada con algún dejo de apropiación irónica. La aceleración y el retroceso de la historia desde 2001; el tiempo fuera de quicio que hoy, sin descendencia, aguarda una restauración conservadora.

Alan, que nunca pudo o quiso ser contemporáneo a su tiempo, escribió la gran trilogía sobre el kirchnerismo. No hay camellos en el Corán.

El castello

El mejor personaje de toda la triología es un inmueble llamado la Bestia, presente en la Historia del Dinero. Una casa desproporcionada en Punta del Este, una utopía aspiradora de dinero cuya monstruosidad cifra la descomposición de la relación de pareja más importante de la madre del neo-Rímini. Todo escritor, quiera o no, ceda más o menos a esa variante de la autocondescendencia que es el espontaneísmo, incuba un proyecto cultural. El proyecto cultural de Alan debería ser pensado entre la construcción excepcional de ese inmueble imaginario y la escritura real de la Historia del Dinero en el Castello di Fondisnovo, una residencia de artistas que supo albergarlo. Ambos son espacios aislados que también funcionan como refugios de una aristocracia imposible, facción dominadísima de la clase dominante. ¿Qué pasajes y qué fuerzas se pueden componer entre el Castello y la Bestia? ¿Hacia dónde tenderá el proyecto de Alan? Todo parece indicar que la Bestia podría transformarse en una nueva sucursal subordinada del Castello, un zoológico de bohemios burgueses, sin espacio para lo sagrado ni la utopía. Pero tal vez no sea así. No se sabe.

 

 

 

 

 

 

loveartnotpeople

Depilación japonesa: pelo en el pubis pero con limitaciones

Todo el que ve un poquito de porno en internet se habrá dado cuenta de que, en el porno asiático, la tendencia es la existencia de pelo púbico. Pero lo que mucha gente desconoce es que esos peinados requieren de cierta preparación. En la clínica Isea de Tokio ofrecen un servicio de depilación láser que no solo elimina el vello alrededor del ano, sino que también desintegra todo el pelo alrededor de la parte inferior del pubis, la que porta algo de pelo.

Por otra parte, Isea es famosa también por tener profesionales especialistas en un curioso proceso de aumento de pecho para quienes no se atreven a pasar por el quirófano. Le llaman “El método cenicienta” y consiste en una inyección especial que aumenta el busto durante 24 horas y luego deja que vuelva a su tamaño de siempre.

El artículo original está en Depilación japonesa: pelo en el pubis pero con limitaciones

Porno Gratis

Errores que no debes cometer con tu pelo antes de la boda

Errores que no debes cometer con tu pelo antes de la boda

Aunque el vestido sea la preocupación principal por excelencia de las novias, hay otros elementos como el peinado, los zapatos u otros complementos que son determinantes para el look final. Toda novia quiere estar perfecta y para ello, hoy os damos consejos de expertos para saber qué no hacer con tu pelo antes de la boda. ¡Toma nota!

  1. No pruebes cosas nuevas. Puede que nos guste innovar pero cuando se trata del pelo hay que pensarlo tres veces. Se recomienda hacer las pruebas del peinado con tres meses de antelación y a partir de ahí no probar tintes nuevos ya que el color puede tomar diferentes tonalidades dependiendo de nuestro cabello.
  2. No te cortes el pelo, sanéalo. Si te has hecho las pruebas del peinado con una medida determinada no es momento para cambios radicales ni para cortarte el pelo. Intenta mantener el mismo largo para que no haya sorpresas de última hora y no te guste el resultado final.enfemenino-pelo
  3. Cuida tu pelo. No abuses de planchas, secadores y rizadores los meses previos a la boda. Además, puedes darle un capricho a tu pelo y hacerte un tratamiento previo al día de la boda para mejorar tu cabello. Algo que también puede ayudar a la salud de tu pelo es la alimentación, sigue una dieta rica en frutas, verduras y semillas.
  4. Usa los mismos productos. Al igual que los expertos recomiendan no innovar con el pelo, éstos opinan lo mismo respecto a los productos. Las semanas antes de la boda no es el mejor momento para probar un nuevo champú o mascarilla. Utiliza lo que sueles usar a diario ya que algo nuevo podría engrasarte el pelo o todo lo contrario.curypaste-pelo
  5. Protege tu pelo del sol. Si tu boda es después del verano ten cuidado con el sol ya que en exceso puede dejar a tu pelo seco y sin brillo.
  6. Sé tu misma. Sé fiel a tu estilo, si eres de llevar melena corta, llévala, lo importante es que te sientas cómoda, que no te disfraces y que transmitas toda la alegría que seguro que te invade.weddingpassion-pelo

Y ahora, ¡a por la boda!

Imágenes: vestidosdemoda, enfemenino, cutypaste, weddingpassion.

El contenido de este post Errores que no debes cometer con tu pelo antes de la boda es propiedad de Nosotras.

Nosotras

Algunos trucos para aclarar el pelo de manera natural

Algunos trucos para aclarar el pelo de manera natural

Si quieres aclarar un poco el tono de tu pelo, en este post encontrarás los mejores consejos, ya que te vamos a explicar algunos trucos para hacerlo de una manera muy sencilla y además natural, con la que conseguirás, además de un color más suave, que el cabello luzca más cuidado y brillante. Hay varias maneras de hacerlo, pero en este artículo nos centraremos en tres. Seguid leyendo y las descubriréis.

Para empezar, te vamos a explicar cómo puedes aclarar tu pelo con miel, limón y vinagre de manzana. La manera de hacerlo es la siguiente: se debe calentar un vaso de agua y añadir dos cucharadas de miel. Posteriormente, cuando haya llegado a ebullición, echar dos cucharadas de vinagre de manzana y medio limón exprimido.

Una vez hecho esto, se debe remover bien la mezcla y después meterla en la nevera hasta que se enfríe. Y cuando ya esté fría, se debe aplicar en el cabello húmedo masajeando la cabeza y posteriormente, dejando actuar durante unos 20 minutos. Después hay que lavarse el cabello utilizando acondicionador. Para obtener resultados, puedes aplicarte la mezcla dos veces a la semana.

Claves-para-un-lavado-perfecto

Otro ingrediente que te ayudará a aclarar el pelo de una manera natural es la manzanilla. Para ello tendrás que calentar dos vasos de agua, añadir dos bolsitas de infusión y cuando llegue a ebullición, meterlo en la nevera para que se enfríe. Y una vez la infusión se ha enfriado, tendrá que añadir el jugo de medio limón y aplicar la mezcla en el cabello húmedo. Lo deberás dejar actuar durante unos 20 minutos y después lavar el cabello utilizando en este caso también, un acondicionador para que mantenga bien hidratado el pelo. Puedes aplicar la mezcla dos veces por semana.

Y también dos veces por semana puedes aplicar al cabello una mascarilla de huevo, cerveza y limón. Para prepararla deberás batir la clara a punto de nieve, añadir medio vaso de cerveza sin alcohol, remover, añadir el jugo de medio limón, aplicar en el cabello húmedo, dejar actuar 20 minutos, y también lavarlo utilizando acondicionador.

Imágenes: nosotras.com 

El contenido de este post Algunos trucos para aclarar el pelo de manera natural es propiedad de Nosotras.

Nosotras

Rapunzel de la vida real: Mujer no se cortó el peló en 13 años y este es el resultado

La rusa Dashik Gubanova Freckle se ha vuelto una celebridad en las redes sociales. ¿El motivo? Hace trece años que no se corta el cabello, logrando un look Rapunzel que genera admiración entre sus seguidores. Si creías que el pelo a la cintura era largo, espera a ver como luce esta joven.

Rapunzel real

https://www.instagram.com/dashik_gubanova/

Pero esta Rapunzel de carne y hueso aún no planea pasar por el estilista, ya que asegura que se dejará crecer la melena hasta que toque el piso. Claro que lo asombroso no es solo el largo de su pelo, sino que luce sano.

¿Cómo mantiene su cabello?

Con semejante melena, no hay dudas que sabe bien cómo mantener el cabello sano y fuerte. Según ha contado en Instagram, uno de sus secretos es el uso de aceite de linaza. Freckle afirma: “Este aceite se puede tomar con el estómago vacío antes de desayunar (una cucharada). Esto ayudará a mantener un cuerpo sano, tanto por dentro como por fuera: equilibra las hormonas y el metabolismo, mejora la piel, el pelo y las uñas”.

La mujer también usa el aceite de linaza sobre su cabello: “Se puede usar como una mascarilla capilar, realizando un masaje en el cuero cabelludo con un poco de aceite, hasta que se entibie. Luego se distribuye por el pelo y te quedas con esto así por una o dos horas. Después enjuaga el pelo por completo con shampoo. En esta mascarilla también puedes agregar vitamina A y E o aceite de oliva”.

Suelto, en una coleta o con trenzas, la rusa deleita a sus seguidores con su infinito cabello. Aquí te compartimos algunas de sus fotos:

Rapunzel real

https://www.instagram.com/dashik_gubanova/

Rapunzel real

https://www.instagram.com/dashik_gubanova/

Rapunzel real

https://www.instagram.com/dashik_gubanova/

Rapunzel real

https://www.instagram.com/dashik_gubanova/

Rapunzel real

https://www.instagram.com/dashik_gubanova/

Belleza

Esta modelo decidió hacerse un atrevido corte de pelo: no te imaginas el resultado final

Julia Andreeva es una modelo rusa que decidió hacerse un radical cambio de look por su cumpleaños. Muchas mujeres deciden tomar esta fecha para renovarse y estrenar imagen, pero de seguro son pocas las que se animan a un cambio tan extremo.

La modelo decidió grabar su transformación, que estuvo a cargo de la estilista Aleona Starzhinskaia. La larga melena rubia, con mechas de colores y flequillo, sufre unos tijeretazos bien raros que la dejan con un corte de cabello más que singular.

Pero cuando creemos que la pobre Julia ha sido víctima de uno de los peores cortes de pelo de la historia… el video sigue con una audaz sorpresa que lo ha vuelto viral. Aquí puedes ver lo que sucede:

Pinche aquí para ver el vídeo

Belleza

La hipnosis: ¿realidad o tomadura de pelo?

A la hora de ver terapias alternativas, la hipnosis es uno de los primeros nombres que nos salen. Se supone que es una técnica que indaga en nuestro subconsciente, para que así, se pueda “desconectar” nuestro cerebro en algún punto. Por ejemplo, a la hora de dejar de fumar y no sentir tanto ese síndrome de abstinencia que atormenta a las personas.

hipnosis

También hemos visto multitud de espectáculos en los que sacan a alguien del público, los hipnotizan, y empieza a hacer lo que quieren con ellos: cacarear como una gallina, volver a su más tierna infancia, o hacer una triple voltereta mortal. Es en este punto, cuando comenzamos a preguntarnos sobre la hipnosis: ¿es real? ¿O es un fraude y una tomadura de pelo?

La respuesta es que la hipnosis es real, pero no es lo que creemos que es. Es decir, no se trata de hacer ese espectáculo alternativo, sino que la gente que está hipnotizada no está dormida, piensan con libertad, y pueden dejar de obedecer las órdenes. En otras palabras: puedes salir del estado hipnótico cuando puedas, solo con el hecho de abrir los ojos.

hqdefault

En cuanto a la medicina, podemos determinar, por tanto, que la hipnosis clínica es posible, siempre que esté hecha por un profesional, y en las condiciones adecuadas, ya sea para tratar ciertas dolencias, o adicciones. Pero existe el mismo problema y es que en el campo de la medicina también hay ciertos fraudes, que dicen ser hipnotizadores, cuando en realidad, solo se aprovechan de la realidad de la gente. La recomendación es que si vas a uno, intentes identificarlo y ver su currículum, antes de que te dejes un dinero que podrías aprovecharlo en algo mejor.

La entrada La hipnosis: ¿realidad o tomadura de pelo? aparece primero en Ocio.

Ocio

Adele sorprende con nuevo y moderno corte de pelo

adele-cabello-rubioAdele es la mujer del momento. Su regreso musical con su álbum “25″ y el megahit “Hello” no para de romper records de ventas y reproducciones (en YouTube ya supera los 700 millones de vistas). Pero la admiración que produce su potente voz y sus desgarradas canciones no lo son todo.

El look de Adele

Es que, vale decirlo, los artistas además de crear música, marcan tendencia. El estilo de Adele siempre es sobrio pero con glamour: vestidos de tonos oscuros y discretos. Su cabello, en cambio, ha pasado por distintas etapas.

En sus inicios lo tenía rojizo y con flequillo, luego pasó a un tono castaño y en los últimos años su melena viró al rubio y a peinados armados y con volumen.

Pues la imagen de Adele que ven aquí ya ha quedado en el pasado. Chica que no teme a experimentar con su cabello, hace días sorprendió a sus fanáticos con un nuevo look.

Optando por un look más natural y relajado, tal como se mostró en la edición de noviembre de la revista Rolling Stone, Adele sigue impecable y glamorosa pero con un corte de pelo más moderno.

Con un corte bob, bien lacio, ligeramente más largo adelante, Adele se presentó en la final de la temporada 12 de “The X Factor” del Reino Unido.

Así es el nuevo look de Adele.

Instagram @burberry / @ellebrasil

Instagram @burberry / @ellebrasil

@AdeleFanAccount

@AdeleFanAccount

 

Belleza